En los años 50, los abuelos de los actuales propietarios recorrían los viñedos, recogiendo la uva con sus propias manos y elaborando el vino en lagares y bodegas subterráneas, donde cada gota reflejaba paciencia y dedicación.
Una idea iluminó sus pensamientos: ¿y si unimos todas nuestras uvas y creamos juntos un vino que represente nuestra tierra? Ese sueño se convirtió en realidad en 1962., dando vida a Bodega La Milagrosa.
Desde entonces, más de seis décadas de pasión y esfuerzo han marcado nuestro camino:
• 1982: Nos integramos en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero. • 1985: Nace nuestra primera marca con Denominación de Origen. • 1999: : Construimos la nave para nuestros vinos de crianza, preservando su esencia. • 2007: Llevamos nuestros vinos más allá de España, compartiendo nuestra tradición con el mundo. • 2021: Ampliamos nuestras instalaciones para seguir creciendo sin perder nuestra identidad.
Hoy, Bodega La Milagrosa se extiende sobre 250 hectáreas de viñedo, cultivadas con Tinta del País (Tempranillo) a 900 metros de altitud, en una de las zonas más privilegiadas de la Ribera del Duero.
Nuestras modernas instalaciones pueden almacenar hasta 1,5 millones de litros de vino, combinando tradición y tecnología.
Una idea iluminó sus pensamientos: ¿y si unimos todas nuestras uvas y creamos juntos un vino que represente nuestra tierra? Ese sueño se convirtió en realidad en 1962., dando vida a Bodega La Milagrosa.
En el mapa se muestran todos los pueblos que nos suministran uva, auténticos guardianes de la calidad que distingue a nuestra tierra.
Milagros
Aldehorno
Campillo de Aranda
Fuentenebro
Honrubia de la Cuesta
Montejo de la Vega
Moradillo de Roa
Pardilla
Torregalindo
Gracias al legado transmitido de generación en generación y a la pasión que inspira cada vendimia, hoy elaboramos 1962., dando vida a vinos de gran calidad, que son un reflejo fiel de nuestra historia, nuestra familia y nuestra tierra.
Nuestro Terroir
Nuestros viñedos se asientan sobre suelos calizos y pedregosos, cada uno aportando matices únicos: elegancia y potencial de guarda en los calizos, delicadeza y aromas florales en los pedregosos. La escasa fertilidad obliga a las cepas a profundizar sus raíces, concentrando así los sabores de la uva.
A altitudes de 850 a 1.000 metros, con clima seco y una gran diferencia de temperatura de hasta 20 °C entre el día y la noche, nuestro terroir combina suelo, altura y clima para crear vinos de complejidad, carácter y calidad excepcionales.
Tienda
Descubre nuestros vinos y llévate a casa la expresión más auténtica de nuestra tierra. Cada botella nace del respeto por el viñedo, el tiempo y una forma familiar de entender el vino.